Vuelve Casaldàliga

Se ha dicho mil veces pero conviene repetirlo por el bien de la comunicación eclesial. La fuerza del testimonio. Desde el testimonio que llega a aquellos que dicen que no creen en el "tinglado" de la Iglesia pero... que conocen un sacerdote que les ha ayudado mucho. Hasta los que no leerán nunca la Hoja Dominical pero... les interesará el testimonio de Pere Casaldàliga, testigo por su radicalidad y que no vuelve a casa porque "los pobres no viajan en avión".

Coincidiendo con sus 84 años se anunció hace unos días una serie televisiva de la mano de Francesc Escribano, recogiendo el éxito del libre Descalç sobre la terra vermella. Vuelve, pues, Casaldàliga. Aunque no se había ido nunca. Desde hace años años TV3 nos ha ofrecido numerosas intervenciones del obispo de Araguaya y si han repetido es porque han visto que la gente escucha lo que dice un catalán viejecito de más de 80 años desde la selva amazónica.

Coincidiendo con el aniversario pregunté cómo estaba el obispo Casaldàliga. Dice que está bien, bien cuidado y que "el Parkinson es celoso y me limita mucho. Suerte que no hay límites para la esperanza... ". Mientras, la prelatura espera desde septiembre un nuevo obispo después de que su sucesor, Leonardo Ulrich, fue nombrado obispo auxiliar de Brasilia.

Y si digo que Casaldàliga vuelve pero que no se ha ido nunca también es porque me cuentan que, escribiendo a un amigo, el obispo le dice que sus preocupaciones de estos días siguen siendo "las luchas y las esperanzas del día a día, con fuertes desafíos a la la Iglesia y a la sociedad". Y habla de la situación de la región amazónica: "tenemos tres problemas de urgencia: la causa indígena, la reforma agraria y los grandes proyectos multinacionales. La opción oficial es el agronegocio, el hidronegocio, y la exportación a toda costa".

El obispo Casaldáliga de siempre. Lo que -tal como es, por decir y hacer lo que piensa, sin esconderse aunque le fuera la vida- le ha hecho creíble y escuchado, a pesar de hablar despacio y con discursos de bastante más de 140 caracteres. Hacen bien los claretianos de plantear un próximo simposio de la Fundación Claret sobre la credibilidad. Credibilidad que también debe ir por aquí, no sólo en rezar y obedecer.