Un ateo no puede ser presidente de los EUA

La Facultad de Comunicación Blanquerna, dirigida por su decano, Josep Maria Carbonell y perteneciente a la Universidad Ramon Llull, se acaba de apuntar un tanto de efectos prolongados. Se trata de la creación del Observatorio Blanquerna de Comunicación, Religión y Cultura, dirigido por Miriam Díez, responsable de la agencia de noticias italiana H20 News, cuya docencia cabalga entre Roma y Barcelona. Iniciativa pionera en España. Su puesta de largo, se realizó el 3 de febrero dentro de la primera Jornada sobre “Media, Diversity and Religious Freedom” [Medios de comunicación, diversidad y libertad religiosa], cuya conferencia central corrió a cargo del profesor Stewart M. Hoover, director del Center for Media, Religion and Cultura de la Universidad de Colorado a Boulder, una autoridad mundialmente reconocida en su género.

Miriam Díez enuncia los objetivos del Observatorio: estudiar el fenómeno religioso, ver cómo las nuevas tecnologías están incidiendo en el tratamiento de la religión en los medios de comunicación, mirar si hay algunos tópicos y prejuicios en torno a la religión que los medios reproducen o que ellos mismos crean, trabajar de manera interdisciplinaria. El Observatorio, con el apoyo de un equipo académico de la Facultad, quiere producir estudios, dibujar un mapa de la situación religiosa comunicativa, elaborar un listado internacional de las personas expertas en religión y grandes referentes en este tema, ofrecer dos postgrados. Nace con vocación de servicio y de enlace. Pretende organizar actos, conferencias con grandes personalidades. Se quiere enriquecer la biblioteca con libros y publicaciones expecializadas. Sus idiomas básicos son el catalán, el inglés y el castellano. Se cuidará de estar presente en los grandes congresos, de tener contacto con otros observatorios, de crear software propio para gestionar datos. El Observatorio debe ser un servicio interesante y útil, que aglutine. Goza del consenso de intituciones cívicas. Pese a su carácter transversal, tendrá un sello catalán y cristiano, por su vinculación con la Facultad.
 
Todos ellos son objetivos importantes, que apuntan a cubrir una necesidad no atendida. Van cayendo algunos mitos y algunas creencias, como la pérdida del elemento religioso en la sociedad, ahogado por la fuerza de la secularización. El profesor Hoover ha afirmado que: “las religiones viven un fenómeno de ‘transnacionalización’ en el marco de un discurso global”, que “los medios solo se hacen eco de ellas cuando se relacionan con conflictos y violencia”, que “los periodistas cubren la religión de acuerdo con ciertas suposiciones preestablecidas”. Como recordó Albert Sáez, Hower fue uno de los primeros en defender que la creciente secularización de la sociedad en el siglo XX era “un hecho reversible”.
 
Creo que la fuerza de la religión en nuestro país es mucho más fuerte y arraigada de lo que reflejan los medios de comunicación social, que la afrontan a veces con sectarismo, escasa profesionalidad y mucha ignorancia. El Observatorio puede contribuir a crear puentes de doble sentido entre los periodistas y las religiones. Para bien todos, ojalá sea así.
 
Algunas preguntas, al final del acto, se refirieron al papel de la religión en la política norteamericana. Hower respondió que en su país era impensable que el presidente fuera ateo y que antes, a pesar de las reticencias, elegirían a un musulmán. El contraste con España es evidente. Basta seguir el discurso de Rubalcaba, recién elegido secretario general de PSOE, que, tras naufragar en economía, mostraba su radicalismo anticlerical.