Cuba y L’Osservatore Romano entre política e Iglesia

Cuba y L’Osservatore Romano entre política e Iglesia

1. La visita de Benedicto XVI a Cuba recrea el debate sobre la misión de la Iglesia en la sociedad. La visita papal ¿es sólo pastoral? ¿También política? La polémica es intensa debido a los numerosos factores que juegan en el tablero cubano. La larga dictadura comunista, sucesora de la dictadura capitalista. El próximo relevo en el poder. Antiguos revolucionarios saludando al Papa. Prisioneros políticos en la isla. Exiliados en Miami. El embargo norteamericano. La misión de Benedicto XVI no ha sido fácil. Afortunadamente ha tenido a su lado un hombre sensato y hábil como el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano.

2. La versión de los hechos y las interpretaciones por parte de la Santa Sede constan en “L’Osservatore Romano”. El diario vaticano destaca uno de los mensajes de Benedicto XVI. Fe y razón son complementarios en la búsqueda de una ética que reconozca la “dignidad inviolable del ser humano” y que pueda acercar culturas y religiones, autoridades y ciudadanos, creyentes y no creyentes. La Iglesia -recalca el Papa- defiende los derechos fundamentales y pide el pleno derecho a la libertad religiosa, sin privilegios ni imposiciones. Benedicto XVI se despidió con estas palabras: “Que Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos donde convivan la justicia y la libertad en un clima de serena fraternidad”.

3. Hay que dejar constancia de que “L’Osservatore Romano” es el órgano oficioso, no oficial, de la Santa Sede. Diario de referencia mundial. De obligada lectura para los responsables en los ámbitos cultural, político, diplomático, religioso, periodístico. Esta es la tesis del periodista y profesor Salvador Aragonés plasmada en su libro “Los Papas, Italia, el comunismo y el diario del Vaticano”.

4. Hay un hecho significativo y paradójico. La doctrina oficial católica apuesta por la separación entre Iglesia y estado, entre religión y política, aunque propugna puentes de diálogo y entendimiento entre ambas bandas. El hecho es que “L’Osservatore Romano “se define como “Giornale quotidiano político religioso”.